viernes, 24 de marzo de 2017

Vértice



-Imanol- llamé-. Es inevitable que quiera hacerte una pregunta- le dije, haciendo un gesto con la mano en alto para que me viera desde el lateral opuesto de la alfombra roja en el que se encontraba, camino a la entrada del Teatro Cervantes de Málaga. 

El actor, entonces, se acercó a mí como si nos reencontráramos luego de algún tiempo y sintiera curiosidad por algo que se me había olvidado decirle.


-Uladislao, ¿estás ahí?- pregunté, despojada de distancias y solemnidades.


Entonces, sentí cómo aquella Camila O ´Gorman del cine argentino de María Luisa Bemberg abría los ojos, despertando de su letargo de cine y de más de tres décadas de remembranzas, e inquiría, una vez más, a su desafortunado amante.


-¡A tu lado, Camila!- me contestó Imanol Arias, y esas palabras saltaron de su memoria directamente sobre mi admiración y, emocionado, me tomó la mano en un gesto de caballeroso agradecimiento por haberlo devuelto a ese recuerdo.


Esa impertinencia de cinéfila indiscreta generó esta imagen magistralmente tomada por mi compañera de prensa, Beatriz Milnueve, y se hubo convertido en uno de los recuerdos más maravillosos de esta vigésima edición del Festival de cine en español de Málaga.


Hay quienes no saben encontrar el vértice en el que duermen los sueños y cuál es el momento oportuno de despertarlos…

No es mi caso.


jueves, 3 de noviembre de 2016

Con la fuerza de los sueños


  Muchos desconocen lo que se esconde detrás de un deportista con un cuerpo entrenado para ser fuerte, el tiempo de preparación que conlleva, las ilusiones que lo inducen a comenzar, la disciplina que está obligado a adquirir, el valor que debe infundirse para alcanzar las metas propuestas y la fuerza interior que debe desplegar cuando no consigue lo que pretendía, asumir el error y volver a intentarlo.
Muchos desconocen acerca de la preparación académica que lo ayuda a formarse con corrección, sorteando vacilaciones y desafiando propuestas increíbles, y, sobre todo, que detrás de cada uno de estos deportistas hay un gran equipo,
un grupo de personas que lo contiene y se complementa en una asistencia de fuertes valores humanos que crea lazos productivos para ayudarles a construir vidas que reflejan lo que ilusionan; un equipo que se acompaña, se preocupa y va creciendo, constituyéndose en una familia de jóvenes que aplican la cabeza


para formar el cuerpo.
Es fácil ver lo que reflejan las fotos, lo más difícil es entender esas imágenes y, finalmente, aceptar que detrás de cada logro conseguido hay mucho trabajo, y detrás de cada meta arriesgada, muchas incertidumbres. 

Pero, sobre todo, que hay mucha valentía, mucho estudio y perseverancia, y mucho, pero mucho corazón.

Una noche de septiembre, David Marchante, "Powerexplosive", estuvo en El Hormiguero, y batió el Récord Guinness de la dominada más pesada del mundo, y fue una rúbrica de fuerza, demostrada y aplaudida, para saldar una deuda contraída con sus propias exigencias, esas que se convierten en los motores necesarios de toda una trayectoria y en los verdaderos protagonistas impulsores de nuestros logros. 

Su equipo, por supuesto, ha estado a su lado con toda la fuerza de su complicidad y de su compañerismo.


Porque hay una sola manera de llevar adelante nuestros proyectos y es en compañía de quienes apuestan y confían en nosotros.
¡Bravo, David!... ¡Bravo, equipo!

sábado, 4 de junio de 2016

Un sello de alta costura



Nos tienen acostumbrados a convivir con los diferentes conceptos que surgen sobre moda y a alternar asiduamente con sus protagonistas, bajando y subiendo a los distintos niveles que ellos nos transportan de acuerdo a sus diferencias de estilo y longevidades artísticas y, si bien es verdad que siendo una ciudad pretenciosa, ostenta su sello cosmopolita en lo que a costura se refiere, nosotros utilizamos cualquier excusa para volver a ver a nuestros diseñadores.

Por esa razón, nos desplazamos hacia donde nos inviten y hacemos acopio de la ansiedad reservada desde el último desfile, probablemente acontecido solo unos pocos días atrás, con la expectación de la primera vez; porque no nos cansamos de verlos, de codiciar sus diseños y de envidiar, y con una envidia ligeramente insana, a las modelos que lucen tan extraordinarias creaciones sobre la alfombra.

Ayer abrían la gala Alta Costura Montesco y Jesús Segado, seguidos de diseños noveles y empresas de la moda y asistidos con la profesionalidad de Nueva Moda Producciones y de los peluqueros Carlos Rufo, Faly y Antonio Eloy, frente a las magníficas puertas de uno de los hoteles más atractivos del centro, AC Málaga Palacio, que se abrían como marco de conocidos diseños de alta costura que hacen gala en nuestros sentidos y realzan nuestras calles con sus expresiones, acompañados por el viento húmedo del puerto que se atisbaba a pocos metros, entre la abundante vegetación de los paseos y el tráfico característico de ese punto estratégico de la ciudad.

Diseño: Alta Costura Montesco
El primero de ellos, te roba el aliento con la fuerza de unos cortes exactos y patrones que se ajustan a la silueta con la perfección de una técnica extraordinaria para revelar las líneas más sugerentes y las aptitudes artísticas del modista, a través de la costura; lanas delicadas, colores de destacada profundidad que adquieren sofisticación y elegancia en la sobriedad de los diseños, y complementos refinados que se convierten en insustituibles detalles de lujo.

Diseño: Jesús Segado
El segundo, te devuelve el aire con líneas sutiles y ligeras y colores de delicada variedad e intensidad; creador de un sello artesanal particular, provoca un impacto visual que se relaja en la finura de diseños femeninos y ligeros y a través de la exhibición de innumerables detalles de pedrería y bordados que dibujan realidades de ensueño sobre las alfombras.

Dos líneas de alta costura que nos seducen con las sugerentes diferencias de sus estilos.

Diseñadores, Mario Camino y Carlos Aguirre, Alta Costura Montesco (arriba) y Jesús Segado (abajo).
Independientemente de quien sea el invitado ocasional del evento, que en muy pocas ocasiones se acerca a la calidad de los nombres que hemos hecho nuestros, ha sido, como tantas veces lo digo y como buena malagueña de adopción, una nueva oportunidad que recibo como sutil excusa para volver a apreciar a los diseñadores de moda malagueños que tanto admiro y que terminan siendo, inevitablemente, los verdaderos protagonistas de la velada y permiten que las calles de la ciudad se conviertan en escenarios de talento y belleza con sus propuestas, dejándome a la espera obligada de las creaciones de otros destacados artistas reservados para una próxima ocasión, en la que la ciudad vuelva a citarnos en alguna de sus esquinas para deleite de mis letras y percepciones.

lunes, 1 de febrero de 2016

Contradictorio (Acuarelas: Peter Siegrist)




El hecho de infundir ánimos a alguien con la promesa de una solución próxima para sus problemas es más, en la mayoría de los casos, una expresión de deseo que la certeza de que aquello que profesamos vaya a cumplirse y no nos damos cuenta de que, en lugar de una ayuda, estamos creando una nueva preocupación para su espíritu abatido: “¿Tendrá mi amigo razón?


Lo que nadie llega a decirte es, que te acompañará a llevar el enorme peso de esa pena, aunque además cargue con las suyas propias, e intentará implicarse en su solución; que solo si sigues impulsándote hacia arriba, y nunca antes, llegarás a respirar sobre la superficie, aunque, por cierto, vaya a costarte mucho trabajo, y que hay épocas en la vida en que deberías minimizar tus sueños porque, en realidad, cuanto más grandes son tus ilusiones, más grandes las decepciones, y el cuerpo no está siempre preparado para sobrellevarlas.

Lo que muy pocas personas comprenden del todo es que hay momentos, en los cuales, el consejo más alentador es, que resulta
más rápido y sencillo aprender a vivir con lo que te hace daño, que promover un cambio o encontrarle una solución y que, a veces, el pesimismo es un derecho, y absolutamente necesario, porque solo el hecho de conocer la realidad, en todo su macabro esplendor, generará la reacción necesaria para cambiarla.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Rozalén, un "Quijote" en el Cervantes de Málaga



Entonces sube al escenario y el público la recibe con un cariño que pasa a formar parte del ambiente y se convierte en un protagonista más del espectáculo, como este invierno tenue de la ciudad de Málaga.

No es fácil llenar teatros, no es fácil sonreír siempre, no es fácil escribir, cantar, emocionarse una y otra vez, no acostumbrarse al éxito y buscarlo en cada ocasión como si no se hubiese conseguido antes, cuando se lo ha hecho tantas veces.

No es fácil devorarse al auditorio con tanta sencillez, con tanta afabilidad y con tan exquisita magia. 
Pero ella lo hace, y el Teatro Cervantes se entregó a su simpatía y a la suavidad de una voz que acaricia el alma.


Un viaje, otro, y uno más. Despertarse temprano y en otra ciudad, recibir elogios y responder a cada uno de ellos, brindarse y compartir lo que sabe hacer, y disfruta. 
Lleva, desde hace pocos años, una vida que busca adaptarse a esto de tener que brindar tanto, al hecho de haber pasado a ser patrimonio de un país pendiente de sus movimientos y actitudes y al premio diario de miles de guiños virtuales a través de las redes sociales, sorprendentes, y de reconocimientos merecidos a montones, reflejados, incluso, en extraordinarios compañeros de actuación.

No hay nada más placentero que ver cómo los sueños, que poco antes apenas se atisbaban, van tomando una carrera tan veloz que ya no se puede parar y procura un crecimiento tenaz, inherente a una profesionalidad dúctil y respetuosa de su trabajo y de las diferentes aportaciones de su equipo.


Las oportunidades de la vida pueden cambiar los horarios, los horizontes y desbaratar amistades, desayunos y cenas con planificaciones y viajes que parecen imposibles de asimilar; pero lo más importante es que esas oportunidades no muten la templanza ni las ilusiones, ni el hecho de reconocer como parte de tus propios logros a quienes te aplauden y a quienes, cada día, comparten tus maletas, tus horas de desvelos y ovaciones. 


Y eso, también lo hace, María Rozalén.


El teatro malagueño en pie, los brazos en alto y las voces en coro, al ritmo de la canción que cerró su concierto de anoche.

Yo, desde un palco de preferencia, disimulaba las lágrimas ante otro logro de una artista que admiro y quiero con locura, cautivada por los  párrafos finales de una letra que se elevó entre la multitud como un deseo, como un canto de libertad, como una necesidad colectiva e imperiosa: “¡que se vuele el miedo, que come por dentro todas las ilusiones que tengo!”...


María Rozalén y equipazo en el Teatro Cervantes de Málaga: sencillamente, fantásticos.