domingo, 18 de mayo de 2014

Un domingo de ángeles



Suelo enfrascarme en extensos debates con mis amigos acerca de los pormenores de un emprendimiento, de los sueños que te llevan a mantenerte despierto y de la infinita capacidad de anhelar y de esperar buenos resultados de aquellas ideas que llevamos a la práctica.
Claro que resulta fácil cuando tus amigos comparten esas vetas artísticas que nos convierten en un grupo de emociones especiales, donde la sensibilidad es siempre el protagonista principal de todas nuestras conversaciones.
Por eso, el final de cada semana me sugiere siempre el recuerdo imborrable de todo lo conversado, ante todo lo vivido y mientras repaso una y vez cientos de fotos que el ordenador guarda en vanidad y cuidado celo, no puedo dejar de cerrar esta tarde de domingo sin
recordar los espléndidos días en los que anduvimos ese camino tan particular que nos sedujo de una manera inolvidable y nos llevó al rodaje del tráiler de mi segundo libro, “Pueblo de ángeles”, rodeada de capacidades artísticas diferentes, extraordinarias y complementadas entre sí de una manera afable y productiva.
Gracias a todos los ángeles, una vez y cien veces más, que han hecho posible que yo hoy tenga estos maravillosos recuerdos que acuno en la memoria como un regalo de la vida hacia el trabajo y hacia los sueños que, en el mismo momento que pensamos que nunca podríamos cumplir, se vuelven tangibles como las páginas del libro, cuando persistimos en ellos, los trabajamos ignorando las dificultades y nos rodeamos de las personas adecuadas.

 

martes, 13 de mayo de 2014

Resúmen personal Pasarela Larios 2013



 Nada de lo que comienza con ilusiones debe salir mal. Todo tiene su tiempo de maduración y, como es lógico, y como sucede en innumerables ocasiones, hay quienes recogerán más aplausos y quienes serán juzgados más que otros, pero no porque lo exija la ocasión, o porque alguien merezca la diferencia, sino porque, sencillamente, así es la ley de la vida y porque siempre sucederá, aunque nos cueste adaptarnos a ese capricho de la popularidad.
Yo, particularmente, y desde este difícil “cruce de caminos” en el que me encuentro, he admirado a todos, he aplaudido a todos con el mismo entusiasmo y me he sentido orgullosa de haber compartido con cada uno de ellos parte de sus colecciones, en la intimidad de una amistad o en un encuentro pactado, y hablaré de todos, antes o después, porque a todos les debo respeto y reconocimiento y porque, sin duda, seguiré merodeando con pasión y curiosidad, las elegantes esquinas de sus talleres y de sus capacidades artísticas.

Por eso, algunos días después, finalmente he elegido quedarme con el mejor de los regalos que han sabido darme aquella tarde del gran desfile en calle Larios: el de haberme sentido parte de una ciudad que cuenta con diseñadores de alta costura y artífices de la belleza femenina que saben vestir una pasarela de la mejor manera que se puede hacer: con belleza, con ilusión, con el delicado fruto de un trabajo de meses enteros, con un increíble talento que no dudan en compartir, incluso entre ellos y con cientos de aplausos merecidos, como un reconocimiento natural de una ciudad que los recibe, una vez más, como a sus artistas predilectos, gracias a la magia de los resultados de sus vocaciones.

Así comenzó todo.
Y si comenzó bien... tiene que acabar mejor. (Málaga, Sept.'13)

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2013/08/31/nosotros/NOS-12.html